viernes, 14 de junio de 2019

Malaherba



Manuel Jabois se adentra en la infancia de una manera entrañable: a través de los ojos de Tambu, un niño de 10 años que se ve obligado a crecer entre deberes y tardes de juego de ordenador, clicks, y cuartos oscuros, en casa su vecino (y compañero de clase) Elvis. A su lado, Tambu irá disfrutando de lo que significa crecer cuando todos los demás son mayores. A su lado, irá descubriendo que existen palabras como "porro", "paja" o "tener el mono" cuyo significado los demás ocultan,  "porque crecer es también ir descurbiendo el significado de las palabras que suenan mal". 

La novela me ha gustado mucho. Tiene un estilo que facilita una lectura rápida, con muchos toques de humor. Esto, no obstante, juega a veces en su contra al hacer que en algunas partes cojee la historia (el humor ha de ser un recurso que complemente la historia, nunca algo que se sobreponga a la situación que se describe). A mi juicio, sería una novela de 10 si se hubiesen cuidado esos detalles. Aún así, merece un notable alto. ¡Yo pienso recomendarla!

lunes, 3 de junio de 2019

Berta Isla



Berta Isla se enamora joven de Tomás Nevison. Sabe que están destinados el uno al otro. Es un sentimiento recíproco así que ambos acabarán casándose a los pocos años de acabar el Instituto. Tomás, de padre británico y con una enorme habilidad para imitar voces, se marcha durante un tiempo a Oxford para complementar su educación bajo la tutela de Peter Wheeler. Allí se verá envuelto en un suceso que puede llevarle a la cárcel. La única solución que encuentra es terminar aceptando un trabajo para el servicio secreto británico, que promete  enterrar el asunto a cambio de que Tom trabaje para ellos como espía o infiltrado, desplegando sus habilidades linguísticas, siendo quien no se es, viviendo vidas que no son la suya (¿Podemos acaso elegir nuestro destino?)

Tendrá Berta Isla entones que acostumbrarse a las ausencias de Tomás y a sus largos silencios. "No estoy autorizado a contarte nada". Pero mientra se espera puede imaginar. Y, después de todo, todos somos secretos para los otros.

En Berta Isla, Javier Marías vuelve a desplegar su particular forma de escribir. A lo largo del libro resuenan frases y reflexiones que giran entorno a lo que podemos elegir, a las ausencias, a la verdad y lo que se esconde, a lo que no somos y fingimos; todo ello revestido con referencias y apuntes a paisajes de Enrique V, versos de T. S. Eliot o frases de Dickens. 

Grandísima novela de Javier Marías. No tan buena quizás como "Corazón tan blanco" o "Mañana en la batalla piensa en mí" pero, a mi juicio, por delante de "Los enamoramientos" o "Tu rostro mañana" (en la que, por cierto, también aparece el reclutador del MI6,  Peter Wheeler). 

martes, 30 de abril de 2019

Tres maneras de inducir un coma


Federico vive con su madre. Tiene cuarenta años y está desempleado. Una mañana, en la piscina municipal a la que acude regularmente, recibe una llamada telefónica de Natalia Mendoza, que ha visto su anuncio por palabras en un periódico y quiere hacerle un encargo especial. Natalia -otrora Eduardo, pues nació hombre- quiere que Federico investigue las intenciones de su padre -un rico mujeriego habitual del papel cuché- respecto a su testamento ¿Son ciertos esos rumores que apuntan a que Natalia va a quedarse sin heredar la fortuna de su padre simplemente por el hecho de haberse hecho transexual? ¿Tanto ha defraudado a su padre la noticia como para dejarla fuera de su testamento?

Federico, un personaje sin más pretensiones que sobrevivir cada día, inicia sus pesquisas en un ambiente que recuerda las novelas más "detectivescas" de Eduardo Mendoza, con la casualidad, el humor y las situaciones estrambóticas como telón de fondo. La novela, de hecho, puede entenderse como un claro guiño a las novelas del personaje sin nombre de Eduardo Mendoza ("El laberinto de las aceitunas", "El misterio de la cripta embrujada", "El enredo de la bolsa y la vida"...), si bien la relación de Federico con su madre o la estructura del libro -capítulos cortos, presentados a modo de escenas, con cambios de voces en momentos puntuales- dan cierta frescura a la obra respecto a las de Eduardo Mendoza. Así que si alguien en España temía por el legado del escritor catalán que no desespere: Alba Carballal (Lugo, 1992) parece una digna sucesora para recoger el testigo de ese humor surrealista y absurdo. Ojalá vengan otras.




domingo, 1 de septiembre de 2013

Las leyes de la frontera


Me ha gustado "Las leyes de la frontera" de Javier Cerca. Y me ha gustado por varias cosas. Pero aunque antes de describirlas, empezaré a hablar de la historia:

-¿Comenzamos?

Así empieza la novela. Un escritor recibe el encargo de de reconstruir la historia de El Zarco, y comienza para ello una serie de entrevistas con amigos y conocidos del mito. El Zarco fue una leyenda en la España de los 80, donde los tirones en la calle se unían a la droga. A través de entrevistas con dos viejos amigos del Zarco y el policía encargado del caso, Cercas -por medio de su personaje- nos va acercando a la realidad, a la historia de miedos, temores y amores que rodeaba al mito

Pero en esta novela, Cercas nos lleva más allá: nos hace reflexionar sobre lo que significa la frontera: la frontera entre el bien y el mal, la frontera de la casualidad y la suerte, la frontera que divide a quienes tienen o no posibilidades de rehabilitarse. Y lo hace para concluir con una idea gloriosa (que digo porque no destripa el libro) que, al final, nunca sabremos la verdad de lo que ocurrió, porque todos tenemos trozos de la historia. 


Lo último que lei de Cercas fue La velocidad de la luz. Después de Soldados de Salamina, este relato me decepcionó. Aunque me entretuvo el libro y seguía enamorado del estilo en primera persona, no logré entusiasmarme con ningún otro libro de Cercas. En Las leyes de la frontera, retomo la lectura de Javier Cercas y elevo su figura a la de uno de los escritores más influyentes en España, por su libro y su prosa. 

Esta vez nos presenta un libro dinámico y bien escrito, muy recomendable. 

lunes, 26 de agosto de 2013

Dejadme Marchar

Llega a libropina esta opinión de José, que queremos compartir con vosotros:

Autora: Begoña Peñamaría Marcos
Editoral: Ineditor Grupo Towers
Páginas: 132 páginas


Me gustaría que os hicieseis eco de la existencia de un libro llamado "Dejadme Marchar". Su autora, la gallega Begoña Peñamaría, ha conseguido con gran mérito que su libro fuera publicado por una editorial tradicional (Inéditor). Hace pocas semanas que está en la calle y está teniendo una magnífica acogida por su enorme calidad literaria. No en vano, aquí en Galicia son constantes sus apariciones en medios de comunicación.

El relato narra la historia de su hermano Sergio en primera persona. Este enferma de cáncer terminal. El libro te atrapa, te pones en la piel del protagonista, te hace valorar las cosas pequeñas de la vida y puede ayudar, y mucho, a aquellos que están atravesando o lo han hecho por una experiencia similar. Relato de fe, lucha, esperanza y, sobre todo, de un enorme amor.


sábado, 16 de febrero de 2013

El bolígrafo de gel verde

No sé cómo he terminado leyendo El bolígrafo de gel verde. Creo que leí una entrevista de Alberto Olmos en Qué leer y en ella hablaba de Eloy moreno como promesa de las letras hispanas. Pero quizás me equivoque no sé...

El caso es que El bolígrafo de gel verde es el primer libro de Eloy Moreno. En él un protagonista treintañero nos cuenta, en primera persona, uva vida que transcurre en apenas 445 metros cuadrados: los que van de su casa a la casa de sus padres (donde deja cada mañana a su hijo Carlitos) a la oficina (donde comparte secretos con su compañera Sara y otros momentos del día a día con el resto de compañeros), para terminar volviendo de nuevo a casa, (donde la esperan su hijo y su mujer: Rebe, una chica de la que estuvo muy enamorado pero con la que ha acabado estancándose en la cotidianidad). El protagonista desea cambiar de vida. Dejar la empresa liderada por un antiguo amigo que dio un braguetazo. Reenamorarse de Rebe. No vivir siempre en día de la marmoma. Buscar un nuevo giro a los acontecimientos que lo saquen de la monotonía. Una monotonía que, dicho sea de paso, Eloy Moreno sabe transmitir perfectamente con páginas y páginas que llegan a hastiar al lector, aburrido de leer siempre lo mismo: un deseo que no levanta, un futuro que no llega, una promesa de un cambio que no arranca...

Al final las cosas se precipitan y el protagonista termina dejando ese estilo de vida que lo asfixia pero, como la contraportada anuncia: "pagó un precio demasiado alto". Porque con su marcha deja atrás demasiado dolor, demasiada confusión, demasiados malentendidos, demasiados sentimientos hechos añicos...

Aunque reconozco que el libro me ha aburrido en algunos momentos, y el estilo se hacía desesperante (odio que traten al lector de idiota y que le explique cosas que se ven obvias, como odio que se aplace tanto el transcurso de los acontecimientos) es cierto que en otros momentos la trama me hacía reengancharte con facilidad y deseaba ver qué deparaba la siguiente página. De hecho, lo he pasado muy mal leyendo algunos pasajes. He llegado a deprimirme por ver que no cuajasen ni se alineasen los sentimientos de los personajes y me ha hecho volver a mi historia, a mis momentos, tocándome también por dentro...

Hay cosas de este libro que son francamente mejorables. Como digo, es la primera novela y eso se nota, porque hay cosas que un escritor debe pulir con el tiempo. Por eso, en muchos momento she pensado darle al libro una calificación de 2 estrellas (sobre 5); ero también es cierto que no siempre es fácil llegar a tocarme por dentro... así que lo dejo en 3 estrellas y media. Si lo leéis vosotros, ya me diréis vuestra valoración.

miércoles, 9 de enero de 2013

Una mujer sin importancia.

Escritor: Oscar Wilde, 1893.

Primera vez que leo a Oscar Wilde. Y probablemente no será la última porque su obra me ha llevado a la reflexión, con frases muy acertadas (de esas que a uno le gusta subrayar para guardar nota) y con un reparto bastante coral de personajes distintos, que enriquecen la representación con sus pensamientos sobre el mundo y la vida.

La obra teatral fue escrita en 1893 y, aunque no creo que sea lo más representativo de Wilde, diría que es de lo que más me ha gustado en el géenro. La acción transcurre en una campiña inglesa, propiedad de Lady Hunstanton, donde se dan cabida varias mujeres y hombres que conversan (de forma distendida y banal) sobre el papel de la mujer, la sumisión, la relación de pareja y la obediencia. La acción va transcurriendo con idas y venidas de personajes en la escena, hasta que aparece en la obra el personaje de Lord Illingworth, un apuesto viva-la-vida prepotente (al menos a mí me lo parece) que es admirado por todas las mujeres de la casa por su carácter despreocupado. Entre las conversacioens que se cruzan en la casa, nos enteramos que el Lord que ha ofrecido al joven Gerald Arbuthnot el papel de secretario personal. Gerald comunica su decisión de aceptar el cargo a su madre, Rachel, una mujer poco dada a reuniones que sin embargo a decidido aceptar la invitación de Lady Hunstanton y participa de la reunión hacia mediados de obra. Sin embargo, pronto sabremos que lo que lleva a Rachel a la casa de Lady Hunstanton no es la invitación de esta, sino la presencia de quien ha ofrecido un trabajo a su hijo, Lord Illingworth, a quien parece conocer de antes... 

A mí la obra me hizo reflexionar sobre el papel del pasado, del olvido, del perdón, de los distintos tipos de vida... No sé si porque me ha pillado en un momento personal muy relacionado con la temática o porque es realmente una buena obra, recomendaría esta obra de teatro a los amantes del género y a los no tan amantes, si bien estos últimos podrían perderse un poco al principio con la variedad de personajes que entran y salen de escena. 

lunes, 31 de diciembre de 2012

Lecturas 2012

Llevo mucho tiempo sin escribir nada en este blog, pero eso no significa que las lecturas hayan estado ausentes en mi vida. Aunque yo haya abandonado un poco este espacio, los libros no me han abandonado en mi camino de 2012 y este post es, simplemente, para enumerar y compartir con vosotros mis lecturas del año. Se trata de lecturas muy diversas porque este año me propuse leer algo de deporte, divulgación y teatro, géneros que tenía un poco abandonados. 

1. Palabra de entrenador, Orfeo Suárez (2011)
2. Nada es gratis, Jorge Juan (2011)
3. No me enteré de nada, Diego de Silva (2007)
4. Diario de invierno, Paul Auster (2012)
5. Ordeno y mando, Amélie Nothomb (2008)
6. 1984 (George Orwell, 1948)
7. La casa de Dios (Samuel Shem, 1978)
8. Purga (Sofi Oksanen, 2008)
9. Vive como puedas, Joaquín Berges (2011)
10. Sunset Park (Paul Auster, 2010)
11. Una forma de resistencia, Luis García Montero (2012)
12. Risas enlatadas, Javier Calvo (2001)
13. La hermandad de la uva, John Fante (1977)
14. Momentos de inadvertida felicidad, Francesco Piccolo (2012)
15. El enredo de la bolsa y la vida, Eduardo Mendoza (2012)
16. La cena, Herman Koch (2009)
17. El club de los estrellados, Joaquín Berges (2009)
18. El sótano, Thomas Bernhand (1976)
19. Qué hago aquí, sentado en el suelo, Joël Egloff (2003)
20. Grúas asesinas, Antonio Martínez (2009)
21. Seis sospechosos, Vikas Swarup (2010)
22. El avaro, Moliere (1668)
23. La asesina ilustrada, Enrique Vila-Matas (1977)
24. Yo confieso, Jaume Cabré (2011)
25. Viaje de invierno, Amelie Nothomb (2009)
26. Plataforma, Michel Houllebecq (2001)
27. Pedro y el capitán, Mario Benedetti (1979)
28. Antígona, Sófocles (-442)
29. Sed de Champán, Montero Glez (1999)
30. Seis personajes en busca de autor, Luigi Pindarello (1921)
31. Un estado de malestar, Joaquin Berges (2012)
32. Arrancad la semilla, fusilad a los niños, Kenzaburo Oé (1958)
33. Por qué mentimos… en especial a nosotros mismos, Dan Ariely (2012)
34. Abierto toda la noche, David Trueba (1995)
35. NP, Banana Yoshimoto (1990)


Veo por la lista que la novela histórica queda un poco al margen y que la poesía no termina de despuntar... Quizás en 2013...  Lo que está bien es haber descubierto a escritores como Joaquin Berges o Antonio Martínez: Vive como puedas y Gruas sospechosas son dos libros recomendables (sobre todo el primero) que me han hecho reír como hace tiempo no me reía con un libro. Destaco también a Houllebeq, Kenzaburo Oé, John Fante y David Trueba, como lecturas de escritores "repetidos" que siguen sorprendiéndome. Bueno, os dejo. Ando ahora leyendo Una mujer sin importancia, de Oscar Wilde. A ver si lo acabo antes de que termine el año... 

martes, 9 de octubre de 2012

Plataforma

Autor: Michel Houellebecq



Anda Michel Houellebecq promocionando su último libro, Poesía, y después de leerle un par de entrevistas espectaculares en las que manifiesta su incapacidad para entender el mundo y las relaciones humanas, me he decidido a coger algo de su antiguo catálogo. Más por azar que por conocimiento de causa, me dirigí hacia Plataforma, una historia publicada en 2001 y que considero a la altura de la espectacular novela "Las Partículas Elementales" (el otro libro que le he leído). 

En esta ocasión, la prosa está quizás menos cuidada, si bien el fondo es poderoso. Michel es el protagonista de la historia. Su padre ha muerto y tras heredar parte de la herencia, decide irse de viaje exótico a Tailandia, con un grupo de  turistas franceses dispares. En esta primera parte del libro, Houllebecq nos acerca a la vida del turismo sexual, y a la necesidad del hombre moderno de escapar de su entorno vital, al mundo del consumismo y el hedonismo. Pero no se queda ahí. Nos habla también de la desazón del tiempo libre, de la incapacidad de encontrarse en el mundo, del tedio y del aburrimiento de las relaciones humanas... 

La cosa cambia un poco en la segunda parte del libro donde Michel y Valerie (una de las compañeras de viaje) coinciden en Francia y deciden compartir sus vidas. Como no quiero desvelar demasiado del libro diré que lo que ambos viven va transformando la visión de Michel del amor y la vida, de las exigencias en las relaciones humanas... al tiempo que Valerie va adaptando la fórmula de los viajes turísticos para la agencia en la que trabaja. Todo esto marcado con escenas bastante subiditas de tono...

El final de la novela me lo reservo, pero anuncio que me ha marcado poderosamente. Así que me veo en la obligación de recomendarla con fervor. 

lunes, 1 de octubre de 2012

Tú y otras carencias

Título: Tú y otras carencias
Autor: Alfonso Navarro Ventura
Reseña: Carmen Borillo


Me gustaría romper una lanza a favor de los escritores noveles, y por eso mi colaboración será una reseña de un  magnífico libro de relatos nacido hace poco pero que por desgracia cuenta con poca difusión. Son relatos breves, lo que facilita su lectura en cualquier momento, pero que no dejan de sorprender por su cuidada prosa y frases que te llegan al alma. 

"A través de una serie de relatos cortos e intensos, que huyen de la excesiva ornamentación pero que están descritos con una exquisitez sorprendente, Tú y otras carencias nos muestra una perturbadora perspectiva, narrada en primera persona, de los sentimientos más inconfesables del ser humano. Partiendo de la soledad existencial de casi todos sus personajes, Alfonso Navarro Ventura vuelca en estas páginas un muestrario de paisajes emocionales envenenados de angustia, miedos, perversiones y frustraciones; y lo hace mediante una prosa directa, sin rodeos, aunque enriquecida con un trasfondo poético que es capaz de desarmar al lector mientras se ve acribillado por esta sucesión de tramas urbanas repletas de sexo sórdido, drogas, incomunicación y desesperanza."

domingo, 6 de mayo de 2012

Diario de invierno

Llevo tiempo sin pasarme por aquí, un poco por la falta de tiempo y otro poco por la desgana; pero en esta tarde de domingo soleado, que comenzó con mi visita a la feria del libro, querría dejar mis impresiones sobre uno de los últimos libros que he leído, y que está firmado por uno de mis escritores favoritos: Paul Auster. 

En su Diario de Invierno, el escritor Paul Auster hace un recorrido por su vida y nos lleva de la mano desde sus primeros recuerdos de pequeño a su momento actual en Brooklyn, en un viaje en segunda persona (Auster, acostumbrado a la primera persona, dice que le resultaba demasiado complicado usarla en su diario) que nos transporte en barco desde Nueva York a Francia y se detiene, años después, en experiencias traumáticas de Auster con un accidente de coche. El libro describe también cada uno de los lugares en los que Auster ha vivido en Nueva York y (quizás porque eso vende) relata cómo fueron las primeras relaciones sexuales del escritor y cómo ha sido su vida amorosa desde los primeros escarceos con prostitutas...

El libro se lee bien y es breve; y complementa sus confesiones en A Salta de Mata, más centrada en el proceso creativo y su experiencia en Francia. Creo que el libro también sirve de homenaje a su madre, muy presente en este diario, lo que a mi juicio viene a hacer justicia al protagonismo del padre en Creía que mi padre era Dios. Auster ha dicho sobre esto que "probablemente, no estaba preparado para hablar de su madre hasta ahora".

Aunque hay anécdotas muy divertidas y entrañables, hay otras partes un tanto tediosas para quienes no se hayan sumergido nunca en el mundo austeriano, de modo que quizás este no sea un libro recomendable para todos los públicos. 


Opinión: Jerrewell
Valoración: 3/5

domingo, 11 de diciembre de 2011

Zonas Húmedas

TITULO ORIGINAL Feuchtgebiete
ISBN  978-84-339-7516-4
Nº DE PÁGINAS 208
EDITORIAL Anagrama
COLECCIÓN Compactos
TRADUCCIÓN Richard Gross

A los tres meses de publicarse en su país Zonas Húmedas había vendido medio millón de copias. Al poco tiempo, la controvertida novela de Charlotte Roche se había convertido en el primer libro alemán en estar en la lista de más vendidos de Amazon. ¿Por qué? Sin duda, hay muchas razones para explicar el éxito del libro...

Quizás la primera de ellas es el tema que trata, de forma directa o indirecta: la adolescencia y el "despertar" sexual de una chica de 18 años que debe ser operada después de haberse producido una fisura anal en un depilado íntimo -bueno, quizás debería empezar diciendo que la palabra "despertar" sexual se queda corta porque la protagonista es toda una experta en la materia. No en vano, Charlotte Rouche nos relata durante páginas cómo Helen se masturba y se da máximo placer con la alcochofa de la ducha, sin escatimar en detallar la técnica empleada por la chica. 

De hecho quizás el segundo punto "fuerte" del libro sea cómo se nos describen situaciones de la vida de Hellen, que pasa toda la novela en la cama del hospital tratando de recuperarse de su operación. El modo en que se describe cada uno de sus pensamientos (muchos oscenos y escatológicos) hace que muchas veces resulte imposible no poner cara de asco mientras se lee el libro... 

Francamente es un libro que no deja indiferente. Sin tener la excelencia de Transpoiting (este libro no me parece tan gracioso), si es cierto que a mí a veces me ha hecho sentir asco y querer dejar de leerlo... aunque estaba muy bien escrito. Yo no lo recomendaría a cualquiera. Solo a aquellos lectores amantes de las experiencias fuertes. 

sábado, 12 de noviembre de 2011

A Bordo del Naufragio


El día 2 de noviembre de 1998, un jurado compuesto por Salvador Clotas, Juan Cueto, Paloma Díaz-Mas, Luís Goytisolo, Esther Tusquets y el editor Jorge Herralde, otorgó el XVII Premio Herralde de Novela, por unanimidad, a “Los Detectives Salvajes” de Roberto Bolaño. Resultó finalista "Al Bordo del Naufragio", de Alberto Olmos.

Ese texto ocupa la página 7 de la primera novela de Alberto Olmos, un segoviano nacido en 1975 que debutó con una novela finalista de un premio prestigioso como el Herralde (concedido por Anagrama). Aquí me sorprenden muchas cosas: la primera es que yo apenas supiese quién es este tal Alberto Olmos (si bien es cierto que el pasado mes fue portada del Qué Leer). Obviamente, no conozco a los escritores españoles pero alguien que fue finalista con alguien como Bolaño... debería sonarme... O quizás no, porque las cosas están tan mal en el mundo editorial español, que quién sabe. También me sorprende que esta novela no sea muy conocida ni vendida y que después de haberla pedido por amazon me haya llegado una primera edición (1998) y que el libro esté en "Narrativas Hispánicas" (Bolaños ya está en Anagrama Compactos).

Aunque eso, me da más bien igual. Lo importante es que con su primera novela, Alberto Olmos, se ha ganado mi admiración y respeto como escritor español. A bordo del naufragio relata en segunda persona (cosa que ya choca) la vida de un joven desencantado con el mundo, que se levanta por la mañana para ir a la universidad, asqueado de la vida, y que se da pena a sí mismo. El tipo (que no tiene nombre) ha leído demasiado (según su abuelo) y juzga todo cuanto sucede a su alrededor con la mirada gris y pesimista de la adolescencia.

 Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde (Jaime Gil de Biedma)

Además de por sus buenas formas y el estilo de Olmos, que combina el presente con saltos al pasado (que nos hablan del pueblo dónde se crió el protagonista, y de sus abuelos) existen paisajes sencillamente brutales, de una profundidad y honestidad que me parecen abrumadoras. Por lo que recomiendo encarecidamente su lectura (aunque no me atrevería a recomendarla a todo el mundo). La novela tiene algunos errores, claro. Yo no soy demasiado experto en este tipo de primeras obras, pero puedo intuir que se nota que falta experiencia al escritor por el tema que trata (el desencanto con el mundo) y por cómo lo trata. Si le perdonamos esos tópicos que de vez en cuando sobrevuelan el relato, yo diría que es una muy buena primera obra. 

Mi conclusión es: muy recomendable para los amantes de la prosa cruel y desencantada que, si perdonan algunas licencias de Alberto Olmos, van a descubrir un libro magnífico, con 171 páginas en un estilo  muy diferente. 

miércoles, 2 de noviembre de 2011

De qué hablo cuando hablo de correr

Haruki Murakami se ha convertido en uno de los escritores japoneses más importantes que existen en la actualidad y es uno de mis escritores de cabecera. Su estilo inconfundible combina la prosa bien cuidada con el simbolismo de sus historias, en las que suelen aparecer personajes solitarios y melancólicos, a los que casi siempre me apetece abrazar por la ternura que me transmiten. 


Aunque en su libro, "De qué hablo cuando hablo de correr", Murakami no cuenta la vida de ningún personaje, sino que reflexiona sobre el placer de correr. En este ensayo, el aclamado escritor habla sobre su experiencia en maratones y ultra-maratones, y nos cuenta  lo que significa para él levantarse cada mañana (llueva o haga sol) para entrenarse. Murakami habla también de cómo llegó a escribir por primera vez y de cómo se fue dedicando cada vez más a la escritura, permitiéndonos entrar en sus comienzos de un modo directo y honesto.

Ciertamente, creo que el libro no está del todo bien escrito, o puede que sea yo quien me haya vuelto exigente con Murakami o esté poco acostumbrado a leer ensayos, pero creo que podrían pulirse algunos detalles de "estilo". Reconozco también que el hecho de que esté escrito a modo de diario, ha podido dificultar mi lectura, pero aún así ha sido un libro muy rápido de leer y se disfruta con mucho gusto. Porque es una lectura diferente que nos lleva "más allá" de la propia vida y nos mete en la mente del escritor. Así que lo recomendaría para quienes tengan ganas de buscar un "libro de paso" entre dos historias, o para quienes quiera pasar un rato entretenido reflexionando sobre el propio límite del cuerpo humano. Creo que este libro "oxigena" y nos invita a pensar sobre qué significa para cada uno de nosotros, "la superación".

Por cierto. El título hace referencia a una novela de Raymond Carver, "De qué hablo cuando hablo de amor".  Mi amor por Carver ha quedado de manifiesto en muchas ocasiones, y quisiera decir que Murakami se siente influido por Carver, al que ha traducido del inglés al japonés en numerosas ocasiones. 

sábado, 22 de octubre de 2011

La Perla


La Paz es un pequeño poblado costero en el que conviven dos clases sociales bien diferenciadas. De un lado, los ricos, blancos privilegiados con acceso a todas las comodidades; y del otro lado los indígenas, mayoritariamente pescadores y pobres, que subsisten como pueden para poder alimentar a sus familias. 

Kino pertenece al segundo grupo. Vive en una pequeña cabaña con su mujer, Juana, y su pequeño hijo Coyotito, al que Juana canta canciones de buena suerte para que logre conciliar el buen sueño. Un sueño exento de fantasmas o malas vibraciones, que se ve truncado la noche en la que arranca el libro con la presencia de un escorpión, que se aproxima al pequeño en medio de la calma, ante la visión de Kino y Juana. 

La Perla es un libro magnífico. Es una obra corta, hermosamente escrita y repleta de descripciones, que nos acercan a la vida de estos pescadores de La Paz y su sueño por encontrar la Perla del Mundo, con la que podrían resolverse todos tus problemas. La Perla es un libro que nos habla del miedo, de la superstición, de las clases sociales y de la condición humana. Es un libro que hay que leerse y que yo incluiría en mi biblioteca de los "imprescindibles".

Aquí puedes encontrar el libro en PDF

domingo, 25 de septiembre de 2011

Mae West y yo


Mae West y yo
Eduardo Mendicutti
Editorial Tusquets
260 páginas


Felipe Bonasera es un diplomático de 62 años que abandona Madrid durante el verano para desconectar y disfrutar del clima veraniego en un chalet situado en Villa Horacia, una urbanización-resort de Sanlúcar de Barrameda, localidad en que Felipe pasó sus años mozos y descubrió su amor por los hombres.

Desde el primer día que Felipe llega a la urbanización, descubrimos que está en Sanlúcar para desconectar y olvidarse de sus problemas de salud, que Felipe sobrelleva manteniendo hilarantes conversaciones con Mae West -una de las muñecas que ha dejado en Madrid y con las que parece comunicarse en la distancia (Felipe es un ventrílocuo aficionado, muy amante al cine antiguo y tiene otras muñecas con personalidad propia como Marilyn Monroe o Marlene Dietrich).

Sobrellevando su enfermedad con la risa y el buen humor que irradia, Felipe disfruta de las lecturas matutinas de periódicos y pasa las tardes de verano entre paseos y visitas sociales, aunque vive intrigado por la vida de su misteriosa vecina, Pilar Meneses, cuyo marido ha desaparecido y cuyo hijo, Borja, llama desde el primer momento la atención de Felipe por su belleza .

Mae West y yo es un libro entrañable y muy divertido, que transcurre el verano en que los españoles fuimos campeones del mundo de fútbol. Es un libro de esos que te transporta a los veranos en urbanizaciones de lujo,  que te lleva a la vida entre nuevos ricos y que transmite la idea de que el humor es el mejor antídoto para la enfermedad. 

lunes, 29 de agosto de 2011

Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven



Albert Espinosa es un tipo entrañable con una infancia difícil (sufrió un cáncer que relata en la novela “Un mundo amarillo” o la película “Planta Cuarta”). Sus vivencias, de las que habla con positividad en cualquier entrevista que concede, le han permitido extraer importantes lecciones de la vida, presentes a modo de anécdota en todos sus libros. Quizás por eso su última novela, “Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven” ha sido un éxito de ventas. En ella se habla de Dani, un treintañero que acaba de romper con su pareja y se dedica a buscar niños perdidos.

En su último encargo, Dani debe encontrar a un chico desparecido en Capri. Mientras viaja a la isla, Dani va haciendo barrido de su vida, de la gente que ha conocido y le ha marcado, de los motivos que han propiciado su ruptura y de su pasado en Capri. A través de los recuerdos de Dani vamos conociendo a George o al señor Martín, que (por sus enseñanzas) son los verdaderos protagonistas de esta historia.

Diría que aunque el libro tiene algunas frases interesantes que invitan a la reflexión, y hay algunos pasajes de una gran ternura y belleza, el libro me ha parecido bastante mediocre en líneas generales. Es más, hasta llegar al final, donde remonta para cerrarse de un modo bastante aceptable, todo lo demás me aburre un poco, sobre todo esa idea de aplazar la acción para el “más adelante”…

En definitiva, creo que es una novela mala de un tipo genial, que ha triunfado en ventas porque es fácil de leer pero que yo no recomendaría. Si no fuese por el buen final, diría que es un libro malo. Hay otras cosas de Albert Espinosa que son mejores que esta novela. 

sábado, 6 de agosto de 2011

84, Charing Cross Road

Autora: Helene Hanff
Editorial: Anagrama
Número páginas: 128

Estamos en 1949. La escritora de este libro, Helene Hanff, vive en Nueva York, en un pequeño piso, sin apenas lujos. Hanff es un poco extravacante y dedica el poco dinero que tiene a pedir libros a una librería inglesa, situada en el número 84 de Charing Cross Road. La maniática señorita Hanff pide ejemplares extraños, de segunda mano y en excelente calidad, que para ella son imposibles lograr en Estados Unidos. A través de las cartas que la señorita Hanff intercambia con el librero inglés, Frank Doel, iremos conociendo cómo es la vida en ambos lados del Atlántico, obteniendo así una descripción breve pero  precisa, de las condiciones económicas y sociales en las que vivía Inglaterra tras la II Guerra Mundial, con el racionamiento de alimentos al orden del día.

La historia es totalmente real, ya que se trata de una recopilación de cartas que Helene Hanff guardó en su poder y publicó (no sin dificultades) hacia 1970. En la correspondencia, se transmite toda la ternura y belleza que envuelve las relaciones humanas, así como la química que surge siempre entre dos personas amantes a la literatura. 

Es un libro muy breve pero muy recomendable y creo que merece la pena ser leído por todo aquel que sienta cierto apego a la literatura y las relaciones que surgen entorno a ella. Para quienes no gusten de leer cartas, siempre pueden recurrir a la gran pantalla, ya que existe una película sobre el libro.  

sábado, 4 de junio de 2011

El país de las últimas cosas


Título Original: In the Country of Last Things
Escritor: Paul Auster (1987)
Editorial: Anagrama

Estando en una boda hace un par de meses, una conocida me confesó que no le gustaba leer a Paul Auster: “Es como si una nube negra se posara sobre mi cuerpo y no me abandonase hasta que cierro el libro”, me dijo. “Así que no volveré a leer a Auster. No tengo necesidad de pasarlo mal mientras leo un libro”. Pues bien, si tomamos ese símil como cierto, podría decir que El País de las Últimas Cosas es el nubarrón más oscuro de todos los que pueden posarse sobre una persona.

La protagonista del libro es Anna Blume, una chica que nos narra en primera persona (casi a modo de cartas dirigidas a su novio) cómo transcurre todo en el País de las últimas cosas. Anna dejó la ciudad en la que vivía para ir allí al país de las últimas cosas en busca de su hermano, un joven periodista de investigación del que se perdió la huella cuando dejó de enviar las crónicas al periódico de la ciudad. “Y si no me encuentro con Williams, espero al menos encontrar a su sustituto. Quizás él sepa qué ha pasado con Williams”, dice Anna.

Pero encontrar a alguien en el país de las ultimas cosas no es una tarea sencilla. Los habitantes viven con la cabeza agachada, inmersos en la melancolía y la tristeza, robando y malviviendo, suicidándose o tratando de subsistir en un duro mundo; por eso todos rehúyen hablar del pasado e ignoran cualquier comentario que les evoque una vida diferente. “Si les preguntas por un avión, te miran raro, como simulando no saber de qué les hablas”.

¿Es acaso este libro la visión de hacia dónde va nuestro mundo? ¿Es una metáfora sobre nosotros mismos? No lo sé pero sin duda se trata de una triste nube negra, que se posa sobre el lector y lo entristece… Eso sí, ¡a mí me ha encantado el libro y lo considero uno de los mejores de Auster! Aunque no se me ocurría recomendárselo a la persona que encontré en la boda, claro está...

lunes, 2 de mayo de 2011

Saber Perder


Hace algún tiempo vi a David Trueba aparecer en un reportaje de la 2. Fue en un documental que, según creo recordar, homenajeaba al fallecido actor Vicente Alexandre. David Trueba salía en una de las escenas del documental compartiendo confidencias en una tertulia literaria (de las que tenía por extintas) con José Luis Cuerda y otras personalidades del cine y la televisión, que se me escapan ahora mismo a la memoria. Lo que recuerdo bien es lo pensé al ver la escena: "¡Vaya, este tipo saber rodearse de gente importante!". Por entonces, no tenía ninguna idea sólida de lo que hacía David Trueba. Sabía que había dirigido "Soldados de Salamina" (un libro magnífico que encumbró a Javier Cercas) y sabía también que era escritor; pero no había leído ninguna obra suya.

Cuando acabé con mi lista interminable de novelas pendientes, decidí preguntar por facebook. Uno a veces tiene la impresión de que lee lo que le gusta y va descubriendo autores a base de referencias cruzadas, pero quería aventurarme con recomendaciones de mis amigos de facebook. Hubo opiniones de diversa índole pero 3 personas apuntaron a David Trueba, así que me animé con Saber Perder.

El libro arranca en el cumpleaños de Sylvia, una chica de Bachillerato que inventa una fiesta fantasma para poder invitar al chico que le gusta, con la intención de liarse con él. El padre de Sylvia, Lorenzo, está separado y pasará el día en el estadio, viendo a su equipo de fútbol. El equipo al que sigue Lorenzo es un club con aspiraciones importantes cada temporada que acaban frustradas. La nueva perla del equipo es Ariel Burano, un argentino joven que tendrá que aprender a valerse por sí mismo, una vez que su representante y hermano, haya tenido que volver a Argentina tras pasar con él la primera parte de la temporada. La última historia de Saber Perder es la historia de Leandro, padre de Lorenzo y abuelo de Sylvia. Leandro es un viejo profesor de música, que va quedándose sin alumnos interesados en sus clases particulares de piano.

Esas cuatro historias, tejidas de manera brillante por la ternura, la sencillez y la humanidad de los personajes, configuran Saber Perder, una novela que considero imprescindible dentro del panorama literario español. Porque, francamente, no sé qué dirán las casas de libros sobre "las mejores obras en español de los últimos 20 años", pero yo creo que esta debería estar en el top-10, junto a alguna de Javier Marías, Eduardo Mendoza ó Pérez-Reverte, y (a mi parecer) por encima de otras obras de escritores más reconocidos como Idelfonso Falcones o Almudena Grandes.

Leánla y ya ya me dirán si exagero.